Cinco tipos de revisión, cada una con una etiqueta que dice qué prueba y qué no.
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Los números
Lo prueba la propia factura
- Cada cargo es su cantidad por su tarifa. Los subtotales, el total, el costo por kWh y los días facturados se calculan otra vez desde cero.
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Una factura contra la siguiente
Lo prueban dos facturas
- La lectura anterior de este mes tiene que ser la actual del mes pasado. Los balances tienen que continuar. Se señala todo cargo que aparece, desaparece o cambia de tarifa.
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Las tarifas aprobadas
Lo prueba una orden pública
- Cada tarifa facturada se compara con la que el Negociado de Energía aprobó para esa fecha, con el enlace a la orden. Cuando la tarifa aprobada no está en archivo, se dice, en vez de suponer.
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Su propio contador
Lo respaldan sus lecturas
- Anote lo que marca su contador, con una foto si quiere. Si LUMA facturó una lectura que su contador aún no había alcanzado, se nota. Las diferencias pequeñas son normales y se tratan como tales.
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El contexto
Contexto, no prueba
- Consumo fuera de lo usual, periodos largos y cómo se movió el cargo por combustible frente al precio del crudo. Sirve para hacer preguntas; nunca se presenta como prueba.